jueves, 10 de junio de 2010
aritméticas corazonadas
...aunque la muerte no sabe nada de matemáticas me temo que de a poquito va aprendiendo a dividir.
sábado, 5 de junio de 2010
elbisopm¡ {aicnesencia} ¡mposible
María Elena Walsh*
«Nunca nombrarla, nunca.
Ni callarla siquiera.
Solamente crecer de sus raíces
con asombrado llanto.
Ser y morir tan sólo
para justificarla
como naturaleza
y sumisa costumbre.
Madurará con pausa
y exactitud de necesaria estrella
y sólo incertidumbres
me probarán su órbita,
su doloroso amor, su cumplimiento.
Será un desgarramiento
elemental, constante.
Desesperada espera
-lo sé- desesperada.
Y sin embargo, nada
persistirá más cierto
que su sabiduría,
que sus sencillas fiestas.
Como el rosal seguro de la rosa.
Y yo seré la sombra
de su florecimiento,
yo viviré acatando
su voz y su silencio,
en indefensa tierra,
irrenunciablemente.
* De un libro que sin querer alguien que jamás conocí me regaló y encontré hace poco entre las cosas. ¡Gracias!, esas cosas pasan. “Otoño Imperdonable” de 1967.
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